Recientemente he tenido que tratar con un conocido proveedor de productos eléctricos en el centro comercial de Tavira y mi experiencia como cliente se ha visto afectada por la total falta de empatía y el escandaloso nivel de atención al cliente. Me pidieron que demostrara la compra presentando una impresión bancaria y al día siguiente el mismo individuo cuestionó si los productos habían sido comprados en la tienda.Cuando pedí hablar con el gerente apareció una señora agarrada a un walktalkie que parecía estar decidida a reprobar una escena de John Cleese en Fawlty Towers. Ni que decir tiene que se me negó el reembolso o el cambio y 3 semanas después no he recibido ninguna comunicación de esta empresa que aparentemente tiene sucursales en todo Portugal. ¿Qué demonios ha pasado con el servicio al cliente en este encantador país?

KEN Hope, Tavira