Erik de Vlieger, copropietario de Carvoeiro Branco y Carvoeiro Clube, durante su larga carrera se ha especializado en abordar proyectos urbanos en muchas ciudades y pueblos. En estos proyectos, ha transformado edificios y zonas del centro de la ciudad con el objetivo de añadir valor a la sociedad.

Este empresario ama a Portugal y quiere contribuir a ayudar al país. Como hombre apasionado, está transformando auténticas ruinas para mejorar la calidad de los ciudadanos a través de la renovación urbana y la regeneración urbana, que consiste en reedificar edificios que a menudo quedan abandonados en ciudades y pueblos.

"En el bello Portugal a veces me sangra el corazón cuando veo que nadie hace nada con estos lugares. La renovación urbana consiste en la limpieza de zonas degradadas en el interior de las ciudades para crear oportunidades de vivienda de clase media, negocios y mucho más", explica Erik a The Portugal News.

Sin embargo, estos proyectos "exigen el valor de los ayuntamientos para caminar de la mano de los promotores". No es fácil, sobre todo en tiempos de pandemia, pero el resultado está a la vista.

Junto a la estación de autobuses de Lagoa, hay un nuevo edificio llamado Atrium Lagoa que, antes de su intervención, era una ruina de 11.000 metros cuadrados desde hace casi 10 años sin ningún tipo de obras previstas: "Era un diente podrido en la boca de Lagoa ante el que todos decían que no podían hacer nada". Por eso decidió posicionarse y hacer algo al respecto. Y actualmente este edificio se transformó en pisos y tiendas bien diseñadas, donde cerca del 60% de los nuevos compradores son portugueses.

Sin embargo, ese no es el único proyecto que tiene. En Portimão, la empresa de Erik de Vlieger ha revitalizado el antiguo conjunto de edificios conocido como proyecto Mabor en la plaza de la Casa Inglesa, en la Zona Ribeirinha. Ahora se está centrando en los famosos edificios Feitoria y Clube União de Portimão.

Mirando al futuro

Además, ya ha comprado otra ruina en la parte trasera de Atrium Lagoa, donde tienen previsto construir un nuevo y moderno edificio, que se llamará Atrium Liberdade.

Además, Carvoeiro Branco está estudiando nuevas zonas para futuras inversiones de renovación, como: Faro, Tavira, Caldas da Rainha, Coimbra y Setubal. "La alegría de transformar edificios muertos y ruinas en algo útil, nos da a todos una sensación satisfactoria y reto a más Câmara a trabajar conmigo".

De hecho, "también es muy bonito tener un terreno y construir allí 40 pisos nuevos para una urbanización turística, venderlos y marcharse, pero no es divertido ver todas estas ruinas en estas hermosas ciudades portuguesas y no hacer nada al respecto".

Además, quiere seguir trabajando para dar nueva vida a estas ciudades rurales. Todo ello desde la sede de Carvoeiro Branco, con sede en Lagoa. "No solo, por supuesto", dice Erik, sino con un buen equipo que trabaja con él.