Jeremy Moore es un ciudadano británico de 62 años que vive en Portugal desde junio de 2021. Desde que llegó del Reino Unido lo ha hecho todo según las normas, ha conseguido un número de identificación fiscal, una cuenta bancaria y ha comprado una propiedad. Sin embargo, hay un elemento importante que no consigue: el permiso de residencia.

"Para tener mi residencia aquí, tengo que ponerme en contacto con el SEF, pero cuando intento llamarles -y lo he intentado miles de veces- nunca me cogen el teléfono", explica a The Portugal News.

Esta situación se ha vuelto imposible de tolerar. Jeremy Moore ama Portugal, su mujer es portuguesa, como su suegra, y vendió su casa en el Reino Unido para trasladarse a Portugal y jubilarse, pero se niega a estar a la sombra de la ley. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, no encuentra la forma de concertar una cita ni de hablar por teléfono con el SEF.

"Después de seis meses intentando resolver mi residencia, es un poco molesto, porque intento ser un buen ciudadano, intento hacer todo según las normas, pero he permanecido aquí más de 90 días, he sobrepasado el límite, así que, en otras palabras, soy un inmigrante ilegal", dijo.

Pide a la SEF que le deporten

En un correo electrónico enviado al SEF, al que ha tenido acceso The Portugal News, explica su lamentable situación y concluye diciendo que es un inmigrante ilegal y que debería ser deportado. Además, hace un par de preguntas al SEF: "¿Vas a venir a detenerme? Mi dirección está abajo; Tienes mi número de teléfono y mi dirección de correo electrónico, ¿me dirás dónde tengo que ir para que me deporten?; ¿Quieres que vaya a la GNR para entregarme?".

Añadió: "Es muy triste que se haya llegado a esto y mi mujer está muy disgustada y no quiere verme regresar al Reino Unido, pero yo no quiero estar aquí como inmigrante ilegal, así que tienen la obligación de deportarme y devolverme a mi país de origen".

En la respuesta del SEF, dicen que reconocen que hay un problema dentro del sistema que hay que resolver, que dicen que es consecuencia de la pandemia y del creciente número de solicitudes de los ciudadanos. También dicen que están trabajando para encontrar soluciones a este problema. Sin embargo, el SEF no presenta ninguna solución específica para este caso.

Una respuesta inaceptable

"Esta situación es ridícula. No deberíamos aceptarla. Deberíamos solicitar la expulsión de todos los que no tienen la residencia. Exigimos que nos deporten, ¡que nos echen! La mitad del Algarve quedará vacía. Portugal intenta fomentar la inversión, intenta animar a la gente a venir aquí, pero ni siquiera se han molestado en contestar al teléfono", se lamenta.

Cree que esta falta de respuesta de las autoridades portuguesas es una mala publicidad para Portugal. Sin embargo, sigue amando el país y alaba a los portugueses: "Los portugueses no son así. La cultura portuguesa consiste en ser educado, en respetar a los demás. Este organismo gubernamental no es portugués, son extranjeros y no se comportan como los portugueses".

Jeremy Moore ama este país, pero quiere hacer las cosas bien. "No tengo intención de infringir ninguna ley y no quiero sentirme indeseado en este país". Lo único que exige es la oportunidad de entregar sus papeles y convertirse en un inmigrante legal en Portugal, el país que ha elegido para pasar su vida con su familia.