El Algarve es una región en la que el sector turístico es clave. Sin embargo, a pesar de la pandemia, la región se enfrenta a un grave problema que amenaza la producción de riqueza en la región: la falta de mano de obra. Un problema cuya causa puede venir de la falta de vivienda asequible que impide que la gente elija el Algarve para trabajar.

Para hacer frente a estos dos problemas (escasez de mano de obra y falta de vivienda asequible) que, según el alcalde de Lagoa, Luís Encarnação, están relacionados, el ayuntamiento pondrá en marcha varias medidas de apoyo a la comunidad.

"La escasez de mano de obra afecta principalmente a nuestra principal actividad económica (la industria del turismo) y tenemos que hacer algo al respecto porque sin empleados, las empresas no pueden trabajar y si las empresas no trabajan no producen riqueza. Así que es un problema que tenemos que resolver".

De hecho, "cuando empezó la pandemia, esperábamos que la tasa de desempleo aumentara, cosa que no ocurrió gracias al apoyo que el gobierno dio a las empresas que les permitió sobrevivir", dijo el alcalde, y añadió que en este momento todo el mundo se queja de la falta de mano de obra.

Ley de la oferta y la demanda

Sin embargo, esto parece tener una causa concreta. De hecho, el Algarve no tiene suficiente población para satisfacer la demanda, sobre todo en verano: "A la hora de atraer a la gente -que tiene que venir de otras regiones del país o incluso del extranjero- el principal obstáculo es la falta de viviendas asequibles".

Si los precios para la compra de viviendas son caros, el mercado del alquiler no es mejor. Los precios que piden los caseros son incluso más altos que una mensualidad al banco. Además, la gran demanda de veraneantes en el Algarve durante el verano lleva a la mayoría de los propietarios a alquilar sus viviendas sólo durante el verano, ya que obtienen alquileres más altos, dejando a los inquilinos con pocas y caras opciones.

Viviendas sociales

En este sentido, el Ayuntamiento de Lagoa está trabajando en tres proyectos diferentes. El primero se llamará "primeiro direito" y será una especie de vivienda social para aquellos hogares que se encuentren en situación de extrema pobreza y no puedan pagar un alquiler superior a 60 euros al mes.

"Estamos ultimando los proyectos y firmando el contrato con el IHRU, que es el instituto nacional que apoya estos proyectos de vivienda y urbanismo. Además, se espera que el proyecto pueda ser financiado al cien por cien por el PRR (Plan de Recuperación y Resiliencia), lo que sería estupendo para nosotros, ya que podríamos destinar ese dinero a otros proyectos importantes", dijo el alcalde. Sin embargo, como no hay certeza del 100 por ciento, incluso sin financiación, el alcalde aseguró que continuará con el plan establecido.

Preguntado por el estigma que las viviendas sociales pueden tener sobre las personas que van a vivir allí, Luís Encarnação compartió la misma preocupación: "Esta gran inversión se hará en el barrio de Porches, donde ya somos propietarios del terreno. Hacemos este proyecto porque queremos aprovechar la puerta que nos abre el PRR y ya tenemos este terreno disponible". No obstante, añadió que éste será el último proyecto de vivienda social, "porque nuestra próxima estrategia se centrará en la recuperación de edificios degradados repartidos por toda la comarca", añadió.

Alquileres o compras asequibles

Un ejemplo de ello es el segundo proyecto de vivienda en el que trabaja la cámara, denominado "vivienda asequible". Con este plan, que pretende fomentar los alquileres y las compras asequibles, el ayuntamiento pondrá en el mercado casas rehabilitadas a precios controlados.

De hecho, esas casas tendrán precios controlados por el decreto ley y podrán ser alquiladas o compradas por parejas jóvenes y personas con algunas necesidades económicas que no pueden comprar una casa o alquilar a precios de mercado. "Con este proyecto podrán empezar su vida con dignidad", dijo el alcalde.

Además, para evitar que personas que no tienen necesidades económicas se acojan a este programa, el alcalde dijo que se tendrán que cumplir ciertos criterios: "Es perfectamente posible recibir las solicitudes, analizarlas y elaborar una lista de familias que pueden solicitar estas viviendas", dijo.

Inversión privada

El tercer nivel tiene que ver únicamente con la inversión privada. En este caso, "va a ser un proyecto muy grande para el municipio de Lagoa y a pesar de ser una promoción privada de un promotor privado; se comprometieron a que las viviendas se venderán dentro de una determinada cantidad que las familias de Lagoa puedan pagar, aumentando obviamente la población del concejo y también la mano de obra. En este caso concreto, se trata de 300 viviendas".

"Mientras una familia de Lagoa no tenga una vivienda adecuada, nuestro trabajo en esta materia no está hecho y por eso tenemos que garantizar que todos tengan derecho a una vivienda adecuada", destacó el alcalde.