Las líneas generales del presupuesto del Estado ya han sido presentadas por el Gobierno a los partidos parlamentarios, así como a los interlocutores sociales. El equipo gubernamental que habló con los partidos incluía al ministro de Finanzas (Fernando Medina), así como a las ministras de la Presidencia (Mariana Vieira da Silva) y de Asuntos Parlamentarios (Ana Catarina Mendes).

Primeras reacciones

Las primeras reacciones de los partidos PSD, Chega y PAN incluyeron la "austeridad", en referencia a que el gobierno se niega a acompañar el aumento de la inflación con incrementos en los ingresos (salarios y pensiones), prefiriendo en cambio iniciar medidas que creen que controlarán los precios.

Paulo Mota Pinto, el nuevo líder parlamentario del PSD, dijo que "el Gobierno no se ha comprometido, no ha asumido que no habrá pérdida de ingresos. El objetivo del Gobierno es evitar la contaminación [de la inflación], una espiral recesiva, entendemos que, aunque hay un retorno oculto de cierta austeridad debido a la previsible pérdida de ingresos, concretamente en los salarios controlados directamente por el Estado". Según Paulo Mota Pinto, el Gobierno reiteró su convicción de que la inflación "es un fenómeno temporal, aunque subrayó que no podía predecir cuánto durará este periodo temporal".

Contexto difícil

Inés Sousa Real, del PAN, utilizó la misma expresión: "Efectivamente, estamos ante un contexto difícil en el que el Gobierno nos está llevando de alguna manera a un camino de posible austeridad. Podemos llamarlo como queramos, pero lo cierto es que son años difíciles". Por ello, en su opinión, y "en un contexto en el que el Gobierno ya ha venido a decir que no quiere subir los salarios, es fundamental que se pueda aliviar la carga fiscal que tienen las familias y las empresas".

André Ventura, de Chega, dijo que la "sensación" que le dio es que se avecina una "cierta dosis de austeridad", aunque al mismo tiempo garantizó que los miembros del Ejecutivo con los que habló trataron de negar que se prevean subidas de impuestos.

Obstinación

El Bloque de Izquierda, al no querer meter a este Gobierno en el mismo saco que el de Passos Coelho (2011-2015), se negó explícitamente a hablar de "austeridad".

Pedro Filipe Soares dijo, en cambio, que las respuestas que el Ejecutivo prevé para la inflación tendrán un "impacto muy limitado" en los precios de los combustibles. En otras palabras: "Hay una tozudez que no podemos aceptar: cuando vemos la inflación galopante que llevará a una mayor presión sobre las familias, la consecuencia que hay por parte del Gobierno es que no quiere cambiar la política de ingresos y salarios."

El partido PCP también criticó la ausencia de medidas como "el control y la fijación de precios máximos", y añadió que la propuesta "no responde a los problemas centrales de nuestro país".

Como era de esperar en el lado del PS, se garantiza lo contrario: "Protegiendo los precios, en particular los de la energía y la agroalimentación, protegemos la renta de las familias", dijo el nuevo líder parlamentario del PS, Eurico Brilhante Dias.