Estos simpáticos roedores proceden originalmente de los Andes, en Sudamérica, y fueron domesticados como ganado para obtener carne. A pesar de su nombre común, las cobayas no son originarias de Guinea ni están emparentadas biológicamente con los cerdos, y el origen del nombre sigue sin estar claro. La cobaya goza de gran popularidad como animal de compañía desde que fue introducida en Europa y Norteamérica por comerciantes europeos en el siglo XVI.

La cobaya o conejillo de indias doméstico (Cavia porcellus), también conocida como cavy o conejillo de indias doméstico, es una especie de roedor perteneciente al género Cavia de la familia Caviidae. En la naturaleza, son unos animalitos increíblemente sociables y viven en "barullos" de diez o más. Los que viven solos experimentan la soledad y el aburrimiento y es más que probable que desarrollen problemas de comportamiento, lo que puede repercutir en su bienestar físico, por lo que si está pensando en tener uno como mascota, sería prudente considerar la posibilidad de tener dos. Dos hembras o un macho castrado y una hembra son buenas combinaciones.

Todos tienen un cuerpo robusto con extremidades cortas, cabeza y ojos grandes y orejas cortas. Su pelaje varía en longitud, textura y color dependiendo de la raza, y hay 13 razas reconocidas, pero son predominantemente combinaciones de negro/marrón/dorado/blanco, algunas con pelaje largo y sedoso, más comúnmente corto, pero a veces con espirales de pelos que parecen un mal sueño nocturno. Los pies tienen suelas sin pelo y garras cortas y afiladas, con cuatro dedos en las patas delanteras y tres en las traseras.

Criaturas bastante insectívoras

Son criaturas bastante grandes, que pesan entre 500 y 1.500 gramos y miden entre 20 y 40 cm de largo. Son herbívoros, pero deben tener agua si se les alimenta también con pellets secos comerciales. No tienen temporada de cría en cautividad y tendrán hasta 13 crías por camada, siendo 4 la media. Aunque las crías son vivaces y comen sólidos el día que nacen, no se destetan del todo hasta pasadas unas tres semanas. Las hembras maduran en dos meses, los machos en tres, y viven de 3 a 5 años, quizá más, por lo que podrá disfrutar de ellos durante más tiempo que de la mayoría de los demás roedores.

Las cobayas son excelentes mascotas, ya que todas tienen personalidades diferentes y son muy ruidosas, por lo que es fácil conocer sus identidades individuales. Es divertido jugar con ellas y muy entretenido, y a pesar de que al principio pueden estar nerviosas o asustadas, con un trato suave y constante son fáciles de domesticar. Es importante manipularlos con cuidado y supervisar a los niños con ellos, pero es poco probable que muerdan incluso cuando están estresados.

El tamaño de la jaula para uno, o un máximo de dos, según la RSPCA, es de unos 2,5 metros cuadrados, pero el tamaño preferido debería ser de unos 3,5 metros cuadrados, con un extremo para dormir y el otro para hacer sus necesidades, con una bandeja sanitaria disponible. Necesita salir de su jaula todos los días para hacer ejercicio y explorar, o simplemente para acurrucarse en su regazo. Tampoco son nocturnos, así que estarán despiertos cuando tú lo estés. La interacción y la atención diarias son esenciales para el bienestar de una cobaya, y este "tiempo fuera" sería un buen momento para su aseo regular, ya que las de pelo corto se mantienen con un cepillado semanal y las de pelo largo requieren un aseo diario, algo que los niños podrían disfrutar bajo supervisión.

Pueden vivir en una jaula al aire libre, siempre que dispongan de espacio suficiente, y si puede mantenerlas a una temperatura agradable, o en el interior, ya que serán felices viviendo sueltas en su apartamento. También puedes tener a tus cobayas en su propio cobertizo o en un garaje sin coches, sólo tienes que asegurarte de que su zona de ejercicio no se moje ni se llene de barro y evitar cualquier superficie dura o fría que pueda herir o dañar sus patas.

Existen varios tipos de lechos para que aniden, como los de papel, vellón, madera y heno. El mejor es el de papel o el de vellón, y la jaula debe limpiarse a fondo semanalmente y con manchas cada pocos días. Si no le gusta el olor de una jaula sucia, piense en cómo se sentirá su cobaya con una vivienda apestosa.