Cualquiera que tenga una casa a la venta o que esté luchando por conseguir visitas, quizás pueda consultar estos consejos, aunque cualquier agente inmobiliario que se precie probablemente le habrá informado de todos modos.

Exterior

El atractivo del bordillo es un buen punto de partida, ya que la primera impresión es la que cuenta. Los compradores potenciales comprobarán si el jardín -si tiene uno- está bien mantenido, si al tejado le faltan tejas o si los canalones están colgando, y si los caminos y las vallas tienen un aspecto descuidado o poco atractivo. Se dice que la mayoría de los compradores se deciden en los primeros minutos de llegar a la vivienda, por lo que merece la pena comprobar cuánto cuesta hacer algunas actualizaciones sencillas en el exterior de la casa para aumentar su atractivo y valor. Incluso un par de plantas en macetas junto a la puerta de entrada puede mejorar la primera impresión del comprador.

Limpie el patio o el balcón y los muebles de exterior, y corte el césped si tiene una zona con hierba. Aunque esto no añada mucho valor a su casa, añade una marca más a la lista de comprobación y hace que sea más probable que se venda.

En el interior

La limpieza es el primer paso, pero no hay que deshumanizarla: sigue siendo una casa y debe parecer habitada, pero un exceso de desorden desviará la atención del posible comprador. Esconde tus cosas en los días de visita, regálalas o tira a la basura lo que pueda distraer a un posible comprador. Los muebles grandes pueden hacer que las habitaciones parezcan pequeñas, así que considere la posibilidad de cambiar las cosas de sitio para que la habitación parezca más abierta, o retire ese sillón tan grande si domina la habitación.

Una mano de pintura fresca oculta multitud de pecados, así que dar una nueva mano de pintura neutra a las paredes hará que su casa parezca más luminosa y grande y permitirá a los espectadores imaginarse más fácilmente que se mudan y utilizan las habitaciones inmediatamente, dándoles un lienzo en blanco para sus propias elecciones.

Realice pequeñas reparaciones -agujeros en las paredes, pomos de las puertas rotos, baldosas agrietadas- y compre un tubo de masilla para esas pequeñas grietas, y retire las alfombras rotas o raídas. Es posible que el comprador quiera mudarse sin hacer cambios, así que téngalo en cuenta.

Dicen que las cocinas y los baños venden una propiedad, y que quizás debería actualizar ambos para mejorar la venta. Personalmente, creo que debería considerar si obtendrá un buen rendimiento tras el gasto de varios miles de euros (por no mencionar el trastorno) cuando lo primero que podría hacer el nuevo propietario es arrancar todo de todos modos. Limpiar y ordenar podría ser suficiente.

Cuelgue toallas limpias en el baño y elimine los malos olores. Limpia y repara la lechada de los azulejos, encera los suelos de madera y barre las moscas muertas y las motas de polvo. Haz que el lugar sea más atractivo para que los espectadores puedan imaginarse viviendo allí. Limpie las ventanas y sustituya las bombillas rotas, sobre todo si va a mostrar la casa por la noche. Haz que tu casa parezca bonita: las persianas o cortinas en las ventanas desnudas hacen que un lugar parezca más acogedor, así que considera la posibilidad de comprar unas baratas si es necesario. Hacer que el lugar parezca luminoso y aireado hace que las habitaciones parezcan más grandes y la propiedad más atractiva, y las lámparas encendidas en los rincones oscuros ayudarán a abrir una habitación.

Si es una noche fría, o incluso un día frío, enciende el fuego si lo tienes: hará que tu casa parezca cálida y acogedora, y si no tienes fuego, al menos asegúrate de que la chimenea esté limpia.

A veces a la gente le resulta difícil imaginarse viviendo en su casa, así que facilíteles la visualización del fantástico espacio vital que ofrece, pero tampoco haga que parezca un hotel: deje a la vista algunos elementos de su propia personalidad. La gente suele comprar un estilo de vida tanto como una propiedad.

Por último, elija un buen agente inmobiliario y deje que realice las visitas. Ellos son los profesionales y su trabajo es saber qué cosas decir, qué destacar y qué restar importancia.