Con la salida de la escuela y la llegada de los nietos, quizás esté buscando una forma barata y novedosa de entretenerlos. ¡Qué mejor que hacerles participar en un poco de jardinería!

Puede que sea necesario un poco de planificación previa, pero los jardines pueden ser un lugar estupendo para cultivar una experiencia de aprendizaje divertida para los niños. A qué niño no le gusta "ensuciarse", por así decirlo, y la jardinería puede ofrecer a los niños la oportunidad de aprender el proceso del ciclo vital por el que crecen las plantas, así como la responsabilidad, el cuidado y la conciencia medioambiental.

Si no tienes un jardín, una jardinera en el balcón puede funcionar igual de bien. Hay muchas posibilidades de aprender de forma práctica en el exterior, o incluso en el interior.

Aquí tienes algunas ideas para que los niños salgan al jardín y se alejen de las pantallas y disfruten de algo diferente.

Elige una parcela

Para garantizar el éxito de la experiencia de jardinería con tu hijo, empieza por algo pequeño y deja que tenga opciones para las zonas que probablemente serán totalmente suyas: la mejor manera de matar cualquier interés por la jardinería es hacer que parezca abrumadora, y una parcela del tamaño de un arenero es perfecta para ellos.

Deles sus propias herramientas, resistentes y del tamaño de un niño, y espere que se mojen y ensucien, y si los niños son pequeños, espere que se desvíen a hacer empanadas de barro o simplemente a cavar agujeros.

Un área de 3×3 es un buen punto de partida. En esta zona, pueden decidir lo que van a cultivar -con un poco de orientación- y tienen espacio para experimentar sin afectar a ninguna otra planta de tu jardín.

Si los niños sólo están de visita, puedes mantener su interés enviándoles fotos a lo largo del año del progreso de sus plantas.

Prepáralos para el éxito haciendo pequeños arriates elevados a los que les resulte fácil acceder, acompáñalos a recoger rocas o piedras para definir los bordes y utiliza escalones o mantillo para que sepan qué es jardín y qué no.

Proyectos de interior

Unas horas en el interior haciendo etiquetas para las plantas, con dibujos para los no lectores, es otro proyecto para cuando hace demasiado calor en el exterior.

Otra actividad de interior es utilizar un propagador de semillas para empezar a cultivar tomates. Puedes comprar kits fáciles o hacer los tuyos propios con cartones de plástico reciclados para alimentos, y darles todo lo que necesitan para cultivar deliciosos frutos a partir de semillas en el alféizar de la ventana o en el balcón.

Hacer una zona divertida, como un tipi o un pequeño recinto, y cubrirla con flores, enredaderas o judías trepadoras puede ser una zona divertida y especial para que los niños disfruten.

El consejo número uno que hay que recordar al poner en marcha un jardín para niños es que sea divertido. Cuando dé instrucciones, procure que los consejos sean ligeros, entretenidos y fáciles de entender.

A la hora de seleccionar las plantas para cultivar con los niños, es importante incorporar las que más les gusten. Los niños disfrutan con las plantas que tienen olores fuertes, crecen rápidamente y son fácilmente reconocibles.

En la mayoría de los casos, la selección de plantas que tienen semillas más grandes son más fáciles de manejar para las manos pequeñas. Los girasoles, los guisantes, las calabazas y las plantas de calabaza cumplen estos criterios.

Las plantas que se pueden comer también son divertidas para los niños. A medida que los alimentos crecen, se pueden coger fácilmente, como la lechuga, los rábanos, los tomates cherry e incluso las fresas, lo que es estupendo para los niños que suelen tener poca capacidad de atención.

Las zanahorias y las calabazas también son plantas divertidas para los niños porque son fácilmente reconocibles.

Los niños disfrutarán con plantas sensoriales únicas, por lo que plantar cultivos con texturas que van desde las difusas, gomosas, espinosas y suaves puede ser muy divertido para que los niños experimenten.

Proyectos de jardinería para niños

Las plantas que representan los colores del arco iris son grandes herramientas de enseñanza que pueden ser divertidas para los niños.

Otra actividad de jardinería divertida para los niños es crear un jardín de pizzas. Organiza los cultivos en un círculo y asigna diferentes cuñas para representar los diferentes ingredientes de una pizza. En cada cuña, planta los cultivos que se pueden encontrar en una pizza real, como tomates, cebollas, pimientos y ajo, y quizás caléndulas o girasoles para representar el queso.